El
acido tricloracético está considerado
como el agente de preferencia para peelings químicos,
debido a su excelente estabilidad y a que no resulta
tóxico para el organismo. Esto último
es especialmente importante en el tratamiento
de personas mayores. Sus aplicaciones han sido
bien estudiadas durante décadas y ha demostrado
tener una gran versatilidad. Por eso se lo utiliza
no sólo para realizar peelings profundos,
sino también en tratamientos a niveles
superficial y medio de la piel. Incluso da la
posibilidad de ser utilizado en combinaciones
con otros ácidos o con metodologías
mecánicas como la dermoabrasión.
Para
lograr un peeling profundo se utiliza una concentración
del 50%. Esta concentración permite alcanzar
niveles de profundidad similares a los que se
alcanzan con otros peelings como el de fenol o
el Exoderm, pero con menor riesgo de producir
problemas de pigmentación. Para tratamientos
más superficiales son suficientes las concentraciones
menores, a partir de un 15%. Podríamos
decir que su acción consiste en una agresión
controlada de la piel con el objetivo de lograr
su regeneración. Produce la coagulación
de las proteínas cutáneas con la
consiguiente destrucción de la capa epidérmica
y/o dérmica, las cuales serán reemplazadas
por una nueva epidermis y tejido conectivo.
¿Qué
cambios produce un peeling profundo con TCA?
-
Devuelve a la piel la juventud perdida, al reducir
las señales del envejecimiento como las
arrugas y las queratosis actínicas (manchas
y engrosamiento de la piel asociados con edades
avanzadas).
- Suaviza
las arrugas producidas por contracción
muscular reiterada, como las que se forman alrededor
de la boca y los ojos por movimientos de expresión.
- Empareja
la superficie de la piel que ha sido resecada
o agrietada por el la luz solar.
- Suaviza
las diferencias de pigmentación.
- Reduce
las secuelas de acné.
- Reduce
las Estrías.
- Reduce
las cicatrices
Anestesia
No
es necesaria.
Duración
Entre 30 y 45 minutos.
¿Cómo
se realiza un peeling profundo?
Usted
recibe todo el tratamiento acostado sobre una
camilla de la clínica dermatológica.
El primer paso es una limpieza de la piel destinada
principalmente a quitarle su grasitud. Luego el
dermatólogo aplica el ácido tricloroacético
sobre su cara y lo deja actuar. La gran ventaja
de este ácido es que no necesita ser neutralizado,
ya que su actividad cesa por si misma al cabo
de aproximadamente 3 minutos. Superado este tiempo,
durante el cual es frecuente sentir un fuerte
ardor, la piel recibe un enjuague refrescante.
Finalmente, el profesional aplica una máscara
descongestiva e hidratante que debe dejarse durante
unas horas. |