Hay
dos tipos de dermopigmentación:
- Maquillaje
permanente, un maquillaje que no se
va ni con agua ni con la transpiración
y que rejuvenece el aspecto de la cara.
- Dermopigmentación
médica, un complemento de la
cirugía plástica y reparadora
útil para disimular cicatrices, manchas
o dibujar líneas inexistentes.
Para la dermopigmentación las agujas del
dermógrafo sitúan pigmentos en la
epidermis y dermis superficial de las zonas que
se desean tratar. Los pigmentos están compuestos
por óxido de hierro y dióxido de
titanio y están aprobados para uso médico.
Los más usados son inorgánicos por
ser menos alergénicos y no son tóxicos
ni irritantes para la piel. Las partículas
son grandes, poco solubles y estables para que
perduren en el tiempo y se vayan diluyendo de
modo uniforme.
La
estrategia varía según la zona del
cuerpo que se trata y los resultados que se buscan.
Si se busca ensanchar un labio demasiado fino,
por ejemplo, se lo delimita por fuera de su borde
real y se lo esfuma hacia adentro con color bermellón.
Si se busca rellenar cejas, en cambio, se utilizan
colores castaños para completar los espacios
vacíos.
No
es conveniente practicar dermopigmentación
en pacientes con las siguientes características:
-
con herpes activo, verrugas, lunares o angiomas
cercanos a la zona en cuestión;
- con
infecciones, abscesos dentarios, conjuntivitis
o acné;
- con
tendencia a hacer cicatrices queloides;
- diabéticos;
- embarazadas;
- con
discrasias sanguíneas,
- inmunodeprimidos
Resultados
La
dermopigmentación embellece y rejuvenece
las zonas del cuerpo que trata. En el caso del
maquillaje permanente, se obtiene un maquillaje
que no se va con agua ni con la transpiración
y que rejuvenece el aspecto de la cara. Es muy
cómodo para mujeres con algún tipo
de dificultad para maquillarse todos los días.
La dermopigmentación médica corrige
defectos de la piel como cicatrices y consecuencias
de enfermedades como el vitiligo.
La
dermopigmentación se mantiene durante un
tiempo de 3 a 7 años. Su duración
es menor a la de los tatuajes decorativos porque
el dermógrafo deposita el pigmento en las
capas más superficiales.
Si
el envejecimiento produce cambios que afectan
la zona tratada, se puede corregir lo que no resulte
armónico con nuevas dermopigmentaciones. |